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¿Aumenta pramipexol el riesgo de fallo cardiaco?

24-09-12

La Food and Drug Administration (FDA), agencia de EEUU encargada de evaluar la eficacia y la seguridad de los medicamentos, ha informado en los últimos días mediante una nota de prensa sobre un posible riesgo de insuficiencia cardiaca en aquellos pacientes que toman pramipexol. Así, la FDA realizó una evaluación de todos los estudios realizados con pramipexol tanto en SPI como en Enfermedad de Parkinson y concluyó que el riesgo de cardiopatía era ligeramente superior al de aquellos que tomaban placebo. Para seguir leyendo pinche aquí.


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SPI y Parkinson ¿Están ambas enfermedades relacionadas?

 

Dr. García Borreguero (05-05-2012)


Es un tema sobre el que se ha especulado mucho. La enfermedad de Parkinson (EP) produce síntomas que con frecuencia son difíciles de diferenciar de los del SPI (calambres, dolores y espasmos musculares, alteraciones sensoriales en las extremidades, temblor, rigidez, etc.). Por otro lado, el tratamiento de ambas enfermedades se realiza con fármacos que actúan sobre la dopamina, por lo que muchos pacientes con SPI tienden a preguntarse si van a acabar desarrollando EP.


En realidad, las dos enfermedades no tienen nada en común, excepto que el tratamiento se realiza con fármacos similares, aunque para el tratamiento de la EP dosis a utilizar son mucho más altas. Aunque en ambos casos está dañado el sistema dopaminérgico, las zonas cerebrales afectadas son diferentes. En el caso de la EP, se produce una muerte progresiva de la zona del cerebro que regula el movimiento, los ganglios basales.


Para las personas con SPI, el riesgo de acabar padeciendo de EP no es mayor que el que de por si tendría la población normal. Por otro lado, entre las personas que tienen una EP de reciente comienzo, la probabilidad de que tengan además SPI no está aumentada. Sin embargo, el SPI sí es más frecuente en las personas con EP avanzado. Es posible que se deba al efecto de la toma de medicación dopaminergica en dosis elevadas en personas predispuestas. Pero incluso en estos casos, el primero en desarrollarse suele ser la EP, y no al revés.

 

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Enfermedad de Willis-Ekbom

El Grupo Internacional de Expertos de Síndrome de Piernas Inquietas decide abrir una nueva fase en todo el mundo.

 

27-01-2012

 

A lo largo de los últimos años se ha producido un gran avance en lo que significa el conocimiento por parte del ámbito médico y del público general sobre el Síndrome de Piernas Inquietas.  Se han dado grandes pasos en el conocimiento sobre las causas de la enfermedad, en la genética, en los tratamientos, etc., y con ello, no cabe duda de que la aceptación de esta enfermedad, en tanto que enfermedad neurológica que requiere atención médica, es mejor.  No obstante, consideramos que el nombre ?Síndrome de Piernas Inquietas? o su versión en inglés ?Restless Legs Syndrome? no ayuda precisamente a su aceptación.  Es más, pensamos que  pudiera estar actuando como un lastre.  No es raro en la historia de la medicina que el nombre de una enfermedad acarree un estigma, y para ello, basta con citar los casos  más extremos pero de todos conocidos como son la lepra (S. de Hansen), la demencia presenil  (enfermedad de Alzheimer), el mongolismo (S. de Down), etc. etc.  Ya nadie habla de ?Parálisis temblorosa?, sino de ?Enfermedad de Parkinson?.  Los nombres de las enfermedades son instrumentos que deben de servir para que éstas sean identificadas por los afectados, por los médicos, y por la sociedad en general, y que reciban el cuidado médico adecuado. 

 

Cuando esta circunstancia no se produce, o cuando los nombres se asocian a otro tipo de malentendidos que a su vez requieren explicación, ha llegado la hora de cambiarlos.  Esta percepción ha sido compartida tanto por las asociaciones de pacientes de EEUU como de la mayor parte de los países europeos, y ha sido transmitida al grupo de expertos internacional (siglas en inglés:  IRLSSG), entidad que engloba a todos los expertos e investigadores del mundo (EEUU, Europa, Asia) y que tengo el honor de presidir a lo largo de los próximos cuatro años.  Éste grupo, en su reunión del pasado 10 de septiembre celebrada en Quebec (Canadá), decidió autorizar la utilización de un doble nombre (Síndrome de Piernas Inquietas- Enfermedad de Willis-Ekbom) para aquellos países que así lo consideren. 

 

España, en base a los resultados del encuesta realizada en la pasada primavera, así lo ha deseado. Probablemente nos llevará algo de tiempo el acostumbrarnos, pero pienso que este esfuerzo vale la pena.  En cualquier caso, debemos de tener presente que con ello comenzamos una transición gradual que se va a desarrollar de manera paralela en todo el mundo, hasta conseguir que el nuevo nombre se imponga. Por último, no creo que deba pasar inadvertido que se utiliza por primera vez la palabra ?enfermedad?, en vez de Síndrome.  Con ello, el grupo internacional de expertos quiere hacer ver que el conocimiento actual sobre las causas de la enfermedad resulta ya suficiente como para justificar este cambio.   No es una broma; es una enfermedad y como tal requiere tratamiento.

 

Dr. Diego Garcia-Borreguero

Presidente del Grupo Internacional de Estudio del Síndrome de Piernas Inquietas (IRLSSG)

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Nace la Alianza Europea de Síndrome de Piernas Inquietas como asociación de referencia para todos los pacientes

 

En Europa se estima que unos 90 millones de personas podrían tener Síndrome de Piernas Inquietas, ya que entre un 10% y un 15% de la población padecen esta enfermedad y de ellos, sólo un 5% está diagnosticado.

 

Madrid, 6 de noviembre 2009 (medicosypacientes.com)

 

A pesar de que el Síndrome de Piernas Inquietas afecta a cerca de 90 millones de europeos (entre el 10% y el 15% de la población), solo el 5% está diagnosticado debido al gran desconocimiento que, en la actualidad, existe sobre esta enfermedad. Con tal motivo, las asociaciones de pacientes de seis países (Finlandia, Bélgica, Suecia, Reino Unido, Holanda y España) se han reunido esta semana en Bruselas para crear la Alianza Europea de SPI (EARLS, por sus siglas en inglés) para convertirse en la entidad de referencia de SPI a nivel europeo y defender los derechos básicos de los pacientes. Como representantes españoles, además de la presidenta de la Asociación Española de SPI, Esperanza López, han acudido a la cita europea los eurodiputados  Jaime Mayor Oreja y Carlos Iturgaiz, y el Dr. Diego García-Borreguero, del Instituto de Investigación del Sueño.

 

Como objetivos fundamentales, la EARLS tiene como tareas fundamentales mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por SPI; promover el diagnóstico rápido y acertado, tratamientos adecuados y cuidados para los pacientes; incentivar un mejor acceso a la información apropiada y comprensible sobre la enfermedad; fomentar la sensibilización y comprensión del síndrome entre el público y la profesión médica; incrementar la prioridad dada a SPI por la política, por los mandatarios y por los proveedores del cuidado sanitario; promover la investigación sobre la patología y de las áreas relacionadas y; finalmente, coordinar los esfuerzos de los grupos nacionales de pacientes de SPI en Europa.

?Somos conscientes de que la Sanidad en la Unión Europea es objeto de regulación por parte de cada país miembro, pero la UE tiene una labor muy importante en cuanto a transmitir la conciencia y la dirección en la que deben utilizarse los recursos y tiene una voz importante en cuanto a la utilización de recursos para la investigación de esta enfermedad y para el resto de iniciativas sociales para los pacientes?, indica el Dr. García-Borreguero.

 

Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) reconoce ?aunque la creación de la Alianza no influirá directamente en la calidad de vida de los pacientes, sí nos permitirá disponer de mucha información a nivel internacional, tanto por mediación de las distintas asociaciones como de la prensa, de forma que todos los pacientes podremos beneficiarnos de esa información?.

En este sentido, ?la EARLS se funda para que tengamos más posibilidades y más fuerza para pedir investigaciones y, si éstas se llevan a cabo, todos los que padecemos la enfermedad tendremos más posibilidades de ser diagnosticados con más celeridad?, comenta Esperanza López.

El Síndrome de Piernas Inquietas es una enfermedad con una prevalencia muy elevada, ?pero desgraciadamente, la inmensa mayoría de los médicos, tanto de atención primaria como atención especializada, tienen un gran desconocimiento. Por esta razón, la EARLS servirá para elevar la voz de los pacientes ante las instituciones europeas sobre la existencia de esta enfermedad, sobre las implicaciones que conlleva y sobre la necesidad de incentivar nuevos tratamientos, nuevas investigaciones y mayores fondos?, puntualiza el Dr. García Borreguero.

Retos del Síndrome de Piernas Inquietas

En palabras de Esperanza López, ?los principales problemas de los pacientes, entre los que me incluyo, son la falta de conocimiento de la enfermedad, ya sea a nivel paciente o a nivel médico?. Por esta razón, los retos más destacados son dar a conocer la enfermedad que permita que los médicos puedan realizar un diagnóstico precoz y el desarrollo de soluciones para los pacientes, pues ?es una enfermedad discapacitante, con la que los pacientes no tenemos calidad de vida, no rendimos en el trabajo porque no dormimos lo suficiente (unas 2 o 3 horas diarias), por lo que muchas veces tenemos serias dificultades de concentración?, puntualiza Esperanza.

 

Para García-Borreguero, ?los retos actuales en SPI pasan por descubrir el mecanismo por el cual se produce esta enfermedad, de forma que podamos plantearnos el desarrollo de nuevos tratamientos; además, es fundamental descubrir cuáles son las consecuencias de esta enfermedad a largo plazo, porque hasta el momento, sólo conocemos sus efectos a corto-medio plazo?.

El Síndrome de Piernas Inquietas es una enfermedad crónica que afecta a entre el 10-15% de la población adulta en toda Europa; sin embargo, sólo el 5% está diagnosticado. Consiste en la aparición de molestias como pinchazos, hormigueos, inquietud o dolor en las extremidades inferiores, provocando la necesidad urgente de moverlas para aliviar momentáneamente las crisis. Estas molestias suelen aparecer a última hora de la tarde o durante la noche, provocando mucha inquietud e incluso insomnio. Los pacientes que lo padecen en grado moderado o intenso apenas duermen una media de tres horas diarias, lo que provoca cansancio y disminuye su capacidad de concentración.

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Más de un tercio de las personas conducen somnolientas. Por ello, el lema elegido para el Día Mundial del Sueño que se celebra “Conduce despierto, llega a salvo”. Hasta un 30-50 % de la población general presenta problemas de insomnio y entre el 5-7% de la población española, presentan apneas del sueño

Madrid 20 de marzo 2009 (medicosypacientes.com)

Los trastornos del sueño constituyen un problema epidémico global, que además de importantes repercusiones económicas tiene una negativa implicación en la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población. Sin embargo, a pesar de su impacto sociosanitario y económico, menos de un tercio de las personas con alteraciones graves del sueño buscan ayuda profesional para solucionarlos. La apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas y el insomnio son los desórdenes del sueño más comunes.

En España, un tercio de la población adulta y un 25% de los niños tienen algún trastorno del sueño, y la excesiva somnolencia diurna afecta a un 5% de la población española. Es más, se estima que hasta un 30-50% de la población general presenta problemas de insomnio (en la mayor parte de los casos transitorio y de corta duración), aunque un 8-10% de las personas refieren un insomnio crónico (de varias semanas, años o meses, con grandes repercusiones sobre la calidad de vida diurna. Una de las principales consecuencias nefastas que tienen estas enfermedades es que aumentan considerablemente la siniestralidad laboral y la accidentalidad en carretera.

Conducir con sueño incrementa significativamente los riesgos que se asumen en la conducción de vehículos. En estos momentos, se sabe que la somnolencia diurna y la fatiga provocan un gran número de accidentes de tráfico, calculándose que entre un tercio y una cuarta parte de los accidentes de tráfico relacionados con fallos humanos se deben a que el conductor se ha dormido, siendo una de las principales causas de muerte en jóvenes adultos, junto con el consumo de alcohol y otras drogas (según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el alcohol causa en un 30% y un 50% de los accidentes mortales en carretera y entre un 8 y un 15% de los fallecidos por accidentes de tráfico habían consumido otras drogas y/o medicinas).

Según especifica la Dra. Renata Egatz, del departamento de Neurofisiología Clínica del Instituto de Investigaciones del Sueño, “los trastornos de sueño repercuten claramente en la capacidad de atención y estado de alerta de los conductores y, por lo tanto, aumentan el riesgo de accidentes”. El problema resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que aproximadamente un 35% de los conductores realizan esta tarea de conducción en una situación de somnolencia. Ante la magnitud y el impacto sanitario y socioeconómico de esta realidad, el Día Mundial del Sueño se centrará este año en difundir mensajes informativos y de alerta sobre esta situación. En España, el Día Mundial del Sueño cuenta con la colaboración de GlaxoSmithKline (GSK).

La crisis que enturbia nuestro sueño

Y es que la mejoría de la calidad de sueño no sólo va a repercutir en el descenso de la mortalidad en carretera, sino que también reducirá la accidentalidad laboral y los fallos humanos en el trabajo. Como recomienda el Dr. Joaquín Terán, neumólogo de la Unidad del Sueño del Complejo Hospitalario de Burgos, “es necesario reconocer a la somnolencia en general como un factor de riesgo tan relevante como el alcohol o la conducción de vehículos de forma imprudente”.

Los españoles dormimos regular, aproximadamente igual de mal que el resto de países desarrollados, aunque personalmente creo que un poco peor debido a que nuestros horarios nos llevan a dormir algo menos que nuestros vecinos europeos”, afirma el presidente de la Sociedad Española del Sueño (SES), el Dr. Francisco Javier Puertas.

La última encuesta nacional de salud del Ministerio de Sanidad y Consumo muestra que un 14% de la población toma hipnóticos y ansiolíticos, y este porcentaje se acerca al 20% en población de más de 45 años; además, se revela que al 11% le cuesta dormirse y el 20% se despierta varias veces por la noche la mayoría de los días.

Esta encuesta es de 2006, por lo que la situación posiblemente sea peor en estos momentos; en opinión del Dr. Puertas, “es probable que las preocupaciones derivadas de la delicada situación económica y el aumento del paro afecten negativamente a la calidad y cantidad del sueño de los españoles”. De la misma opinión es la Dra. Egatz, para quien “cualquier situación de estrés laboral, social o familiar aumenta los niveles de ansiedad de una persona, lo que hace que relajarse y desconectar de su rutina diaria sea más difícil y, por lo tanto, no pueda conciliar y mantener el sueño correctamente”.

La buena noticia, según destaca el Dr. Terán, es que “todos los trastornos del sueño pueden diagnosticarse y tratarse”.

Apneas del sueño y SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS

Cuando estamos despiertos la garganta permanece abierta y el aire entra sin dificultad para permitir respirar normalmente. Sin embargo, cuando dormimos, esta tiende a cerrarse con la inspiración. Esto es normal y el organismo dispone de unos reflejos para evitar este colapso. No obstante, en algunas personas estos reflejos, bien por depósito de grasa o por otros factores, no funcionan correctamente y durante el sueño pueden llegarse a producir asfixias periódicas que obstruyen la respiración de manera repetida. Estas obstrucciones, que pueden ocurrir hasta cientos de veces cada noche, condicionan un sueño de mala calidad, no reparador. Estas apneas del sueño son causa de somnolencia durante el día y cansancio crónico, y se ha demostrado que son una causa potencial de accidentes de circulación y de trabajo.

El 25% de la población adulta y del 1-3% de los niños sufre apneas del sueño, aunque se sabe que únicamente se diagnostican y tratan menos del 10% de los casos graves. La apnea de sueño, en sus formas más graves, afecta al 5% de la población; este trastorno se asocia con un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, siendo una causa principal de accidentes de trafico, absentismo laboral y pérdida de calidad de vida. Las apneas del sueño presentan una asociación causal con accidentes de tráfico por excesivo sueño diurno, que se estima en un 5% de los casos.

Las alteraciones relacionadas con la obesidad, pero también otros factores, como ciertos trastornos cráneo-faciales, suelen ser los responsables más habituales de las apneas; sin embargo, como apostilla el Dr. Joaquín Terán, “es falso que sólo tienen apneas del sueño los obesos”.

Esta enfermedad, según han demostrado grupos de investigación fundamentalmente españoles, incrementa el riesgo de accidentes entre 3 y 7 veces, es decir, un 300%. “Si hay alguna enfermedad que incrementa el riesgo de accidentes de tráfico, y que es tratable, esta es la apnea del sueño”, sentencia el Dr. Terán. Se calcula que el tratamiento de los pacientes con apneas de sueño evita más de 500 accidentes/ año, lo que equivale a un ahorro neto de 7,9 billones de dólares.

Otro trastorno característico del sueño, que suele pasar desapercibido, es la narcolepsia. Aunque todavía son escasos los estudios epidemiológicos extensos sobre la narcolepsia en España, las estimaciones apuntan a una prevalencia similar a la registrada en otros países occidentales: entre 20 y 40 narcolépticos por 100.000 habitantes. El problema, como señala el Dr. Puertas, “es que se trata de una enfermedad que puede pasar desapercibida y tardar años en diagnosticarse”.

También paradigmático es el caso del SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS, un trastorno neurológico que empeora la calidad del sueño y que afecta al 10% de la población. Se caracteriza por la necesidad irresistible de mover las piernas y por manifestar sensaciones desagradables y/o molestas en las extremidades inferiores, sobre todo en situación de reposo. Según destaca la Dra. Egatz, “esta patología representa el 25 % de todo el insomnio diagnosticado, por lo que hay que tenerla siempre en cuenta en un paciente que refiere problemas de sueño”.

“La inmensa mayoría de las personas con un SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS desconocen que padecen este cuadro, ya que bien ellas o sus médicos suelen atribuirlo a problemas de circulación, enfermedades reumáticas, estrés o depresión”, subraya el Dr. Puertas. Actualmente, sólo unos pocos reciben el tratamiento adecuado. En concreto, la Dra. Renata Egatz recuerda que “aproximadamente un 2-3% de las personas que tienen este trastorno requieren tratamiento farmacológico, siendo en estos casos absolutamente necesario ya que los síntomas sensitivo-motores ocurren durante el sueño y fragmentan la estructura del mismo”.

Trastornos del sueño y enfermedades neurogedenerativas

Pero donde realmente existe un dramático impacto de las enfermedades relacionadas con el sueño es en las personas que presentan enfermedades neurodegenerativas. Y es que, como han puesto de manifiesto recientes estudios, las enfermedades neurodegenerativas se asocian a trastornos del sueño con más frecuencia que en la población general, tanto por el propio deterioro de los centros nerviosos que regulan el sueño como por el aumento de trastornos del sueño en esta población.

Según enumera el Dr. Francisco Javier Puertas, “estas personas suelen presentar sueño de peor calidad, insomnio, síndrome de piernas inquietas, alteraciones de la conducta durante las ensoñaciones, síndrome de apnea del sueño,...”. Todo ello hace que estos pacientes puedan tener una somnolencia diurna excesiva, como sucede en el caso de la Enfermedad de Parkinson.

De hecho, se ha constatado que los trastornos del sueño y la somnolencia diurna aumentan con el empeoramiento de la enfermedad de Parkinson. Esta alteración del sueño debida al deterioro neurológico de la propia enfermedad y la aparición de otros trastornos del sueño son elementos que contribuyen a la incapacidad del paciente. Ante esta situación, aconseja el presidente de la SES, “el clínico debe intentar minimizar estas consecuencias con los tratamientos que mejoran la calidad de sueño”.

Día Mundial del Sueño

Hoy, 20 de marzo la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, en sus siglas en inglés) celebra con diferentes actos en distintos países el segundo Día Mundial del Sueño, fijándose este año como objetivo prevenir las consecuencias que tiene un sueño deficitario en la accidentalidad en carretera. Y es que, como se señala desde esta organización, hasta un tercio de los accidentes de circulación podrían evitarse si se diagnosticaran y trataran precozmente los desórdenes del sueño.

Con esta celebración se pretende destacar uno de los aspectos de más impacto sociosanitario de los trastornos del sueño, como son los accidentes debidos a la somnolencia al volante. Tal y como se recordará en numerosos actos durante esta jornada, entre un tercio y una cuarta parte de los accidentes de tráfico relacionados con fallos humanos se deben a que el conductor se ha dormido. Son accidentes más graves, porque al estar dormido el conductor no reacciona con tanta eficacia para evitarlos (no hay maniobras de evitación).

“Cualquier acción encaminada a concienciar, diagnosticar y tratar los trastornos del sueño y mejorar la higiene de sueño de los españoles va a disminuir, sin duda, la accidentalidad por esta causa”, resalta el presidente de la Sociedad Española del Sueño. En su opinión, “ahora que la infracciones y el carné por puntos han reducido los accidentes debido al exceso de velocidad, es momento de marcarse objetivos como éste, en los que una buena educación sanitaria sobre la importancia del sueño es fundamental”.

 

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Bruselas (30-Septiembre-2009)

 

Como sabéis, un laboratorio preparo a tres enfermos de SPI para explicar su caso en publico y de este modo concienciar a todos de nuestra enfermedad, como es, como se padece y hasta que grado nos afecta en la vida diaria, pues bien, las dos primeras charlas tuvieron lugar en Bruselas, una para científicos y otra para empleados de producción de un laboratorio, la charla corrió a cargo de Mª José, una de las embajadoras y me la resume así:

La reunión en la central de los laboratorios de UCB en una zona industrial cerca de Bruselas (una 1/2 hora en coche) era los días 1y 2 de Octubre. Era la presentación de las novedades en relación con los parches Neupro

Consistió en la explicación de la historia de mi SPI desde pequeñita pasando por el inacabable recorrido de médico en médico hasta llegar al diagnóstico.

La historia se explicó el primer día a los investigadores del "Departement de recheche" y el segundo a los empleados de los departamentos de producción.

Según dijeron la experiencia fue muy interesante ya que no conocen la enfermedades más que en el laboratorio, y apreciaron mucho que un enfermo de SPI explicara como se siente, como cambió su vida cuando se manifestaron los síntomas y cuanto tardaron en encontrar un diagnóstico y un tratamiento.
Se interesaron al saber que dos hermanos no reaccionan igual al mismo tratamiento.

Otra pregunta que hicieron fue si el enfermo recordaba los dolores o molestias de su infancia como las que sufre o ha sufrido en la edad adulta

Creo que la experiencia fue muy positiva, a parte de informar a investigadores, había en los del departamento de producción, personas que no habían oído hablar de SPI. Afirmaron que el conocer personas reales enfermas (no moléculas,etc., con las que ellos investigan) les incentivaba a aumentar sus esfuerzos en bien de las personas que pasan por los dolores, molestias, incertidumbres y efectos secundarios que todos conocemos

Bien Espe, si quieres algo más me lo dices, yo creo que lo importante es que se sepa que un representante enfermo de SPI dio su testimonio y 400 personas lo escucharon. Personas que tienen posibilidades de investigar y ayudar a los que padecen SPI

Muchos besos

Como veis, no hace falta añadir nada mas pues creo que lo explica ella muy bien.

La presidenta

 

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16-Marzo-2009

Un trastorno que no deja dormir

El Colegio de Médicos da a conocer el Síndrome de Piernas Inquietas, una enfermedad neurológica de la que sólo se han detectado tres casos en Córdoba .

Pinchazos, calor, calambres, picores, hormigueos, inquietud o dolor en las extremidades inferiores o superiores en estado de calma, reposo o cuando se intenta dormir son algunos de los síntomas del síndrome de las piernas inquietas, el cual provoca la necesidad urgente de mover las piernas o los brazos para aliviar la crisis. Esta enfermedad crónica es una de las menos conocidas entre los ciudadanos, e incluso por los facultativos, según apuntó ayer la presidenta de la Asociación Española de pacientes con Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI), Esperanza López, quien asistió ayer al nombramiento en Córdoba como socio de honor del colectivo del doctor García-Borreguero.

En este sentido, esta experta aseguró que este trastorno es neurológico, que no circulatorio como se puede llegar a pensar en un primer momento, circunstancia que provoca que "los pacientes vayan de consulta en consulta sin ser diagnosticados". Así, las estadísticas señalan que esta enfermedad por falta de dopamina en el cerebro la padecen entre un 10 y un 15% de la población adulta, aunque sólo el 5% tiene síntomas severos y un diagnóstico adecuado.

Las personas más propensas a manifestarla son las mujeres de más de 20 años, con algún problema de riñón o anemia por falta de hierro, aunque en el 70% de los casos su origen es hereditario.

La Coordinadora de AESPI en Andalucía, Carmen López, indicó también que este síndrome, que en ocasiones ha sido atribuido a problemas nerviosos y se le ha relacionado con el parkinson, "va en aumento con la edad", aunque también puede manifestarse en niños a los que "se les suele achacar a trastornos por hiperactividad". El tratamiento de esta enfermedad es farmacológico y, aunque no tiene cura, los medicamentos alivian los síntomas, que pueden impedir dormir más de tres horas de media al día en personas con un grado moderado o severo. Los pacientes que lo padecen tienen así graves problemas de insomnio, que puede llegar a provocar no sólo cansancio y una disminución en la concentración, sino también fuertes depresiones, manifestó la presidenta de AESPI, Esperanza López.

En la capital se han diagnosticado sólo tres casos aunque se calcula que puede haber alrededor de 1.500 personas afectadas que desconozcan el origen de su malestar, según señaló ayer la delegada de Córdoba del colectivo, Yolanda Tevar.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, Serafín Romero, explicó que en la provincia ya se conocen y se hacen las pruebas clínicas necesarias para diagnosticar esta enfermedad que obliga al paciente a estar en movimiento para intentar disminuir, de "forma transitoria", sus efectos.

 


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El síndrome de piernas inquietas, un trastorno difícil de diagnosticar

18/06/2007

Un estudio realizado por un equipo de investigadores de Asturias (España) en centros de atención primaria confirma que el síndrome de piernas inquietas (SPI) es un trastorno común y tratable, que se asocia casi siempre con problemas de sueño. El SPI presenta dificultades de diagnóstico, ya que frecuentemente se confunde con otras patologías como pueden ser problemas reumáticos o circulatorios.

La investigación se llevó a cabo con 258 pacientes mayores de 50 años, cuya edad media era de 65,5 años, de los que un 59,3% eran mujeres. En el estudio se constató que la gravedad del síndrome es variable, que los pacientes afectados tienen más trastornos del sueño (incluye la necesidad de utilizar fármacos hipnóticos y la aparición de somnolencia diurna) y que acuden con mayor frecuencia a las consultas de atención primaria, puesto que muchos de ellos no reciben un seguimiento especializado.

Las limitaciones para llegar a un diagnóstico claro pueden deberse a que, en muchas ocasiones, los pacientes tienen dificultades para describir las sensaciones y el dolor asociados a este síndrome, y cuando hablan con su médico, sólo comentan su incapacidad para dormir, relegando las molestias que sienten en sus miembros.

Los síntomas empeoran en horas de descanso nocturno, por lo que la privación crónica del sueño y el efecto que esto produce en la concentración durante el día, puede afectar a la capacidad de trabajo y de participación en actividades sociales y de ocio, además de los cambios de humor que experimentan los pacientes y que pueden influir en sus relaciones personales. 

[Rev Neurol 2007; 44: 647-51]
Pérez-Romero T, Comas-Fuentes A, Debán-Fernández M, González-Nuevo Quiñones JP, Maujo-Fernández J


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16-Marzo-2009

Publicado en los periódicos de Córdoba y en la revista del colegio de Médicos.

 

El Colegio de Médicos de Córdoba y la Asociación Española de Pacientes de Piernas Inquietas (AESPI) han dado a conocer el Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI), un trastorno neurológico que merma la salud y la calidad de vida de las personas que la padecen dado que produce molestias dolorosas en las extremidades, especialmente, durante las últimas horas del día.

 

El presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, el doctor Serafín Romero Agüit, ha señalado que se trata de una dolencia que es difícil de diagnosticar por los profesionales médicos y que produce que los pacientes sufran sus molestias cuando se está parado. 

 

 

En este sentido, la Coordinadora de Andalucía de AESPI, Carmen López, ha explicado que este síndrome es hereditario y que produce inquietud, hormigueo y calambres tanto en los brazos como en las piernas, lo que hace que no se pueda dormir, ya que el movimiento del cuerpo es lo que alivia estas molestias. Por esto, dificulta realizar acciones diarias como sentarse a leer o ver la televisión e incluso el descanso.

 

El objetivo de la asociación es que se dé a conocer para que se estudie en mayor medida y puedan conseguirse avances que ayuden a los afectados a mejorar su calidad de vida.

 

El SPI, que se cree que afecta a un 5 por ciento de la población y que en Córdoba teóricamente ascendería a los 1.500 pacientes, suele aparecer a los 20 años y se da mayormente entre las mujeres. Tanto es así que durante los embarazos aparece frecuentemente aunque en la mayoría de los casos suele desaparecer cuando se da a luz.

 

Para más información acerca de la asociación y la enfermedad se puede consultar la página www.aespi.net.

 


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La importancia del diagnóstico

El Síndrome de Piernas Inquietas puede aparecer en cualquier momento de la vida, si bien lo más habitual es que su inicio tenga lugar entre los 40 y 50 años. Suele ser habitual que se manifieste inicialmente de manera episódica, aumentando su severidad y frecuencia con el tiempo, hasta presentarse prácticamente a diario.

“El diagnóstico del SPI es clínico, y resulta sencillo de realizar. Puede y debería realizarse en una consulta de atención primaria en base a preguntas que reflejen los cuatro criterios esenciales de la enfermedad. En principio, los casos más complicados deben remitirse a una consulta de Neurología, o a una Unidad de Sueño con el fin de realizar un estudio de sueño. Pese a que la mayoría de los pacientes pueden ser manejados por el médico de atención primaria, resulta recomendable que los pacientes sean vistos en al menos una ocasión por el especialista”, explican estos expertos.

“Según estudios recientes, aproximadamente el 65% de los pacientes con SPI ha consultado alguna vez los síntomas con su médico y únicamente el 93% recibe un diagnóstico correcto. El SPI suele pasar desapercibido en los servicios médicos,más del 80% de las personas que lo sufren está sin diagnosticar, dado el alto grado de desconocimiento de la enfermedad”, señala el Dr. García-Borreguero.

El Dr. García-Borreguero subraya que este síndrome “es particularmente frecuente en las mujeres, (hasta dos veces más frecuente en mujeres que en hombres) y la probabilidad de padecer esta enfermedad crónica aumenta en función del número de embarazos (hasta tres veces más frecuente a partir del tercer embarazo)”.

“Otros factores de riesgo son la edad (hasta el 15% en los mayores de 65 años) y las situaciones de déficit de hierro (30-40% de las personas con anemia ferropénica). Se suele asociar a enfermedades crónicas como la diabetes, insuficiencia renal (50% de las personas en hemodiálisis tiene SPI) o la artritis reumatoide”, según el Dr. García- Borreguero.

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El estudio REST: el mayor y más amplio realizado sobre SPI

Los resultados obtenidos del estudio REST (Estudio de Epidemiología, Síntomas y Tratamiento), el mayor y más amplio estudio realizado en cinco países europeos y Estados Unidos sobre el SPI, concluyen que aunque aproximadamente el 5% entre el 10 y el 15% de la población padece este síndrome. De entre todos los pacientes que participaron en el estudio, el 81% había consultado al médicoacerca de los síntomas y el 75% recibió un diagnóstico; aunque a tan sólo el 8,3% se le realizó un diagnóstico correcto de SPI. En aquellos en los que no se diagnosticó el síndrome, los síntomas que padecían se atribuyeron erróneamente a problemas tales como enfermedades reumáticas o trastornos circulatorios.

Los resultados del estudio REST señalan que la falta de concienciación y el desconocimiento sobre el SPI entre la población puede contribuir a una elevada tasa de pacientes a los que no se les diagnostica correctamente, a pesar de que esta enfermedad es bastante común.

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EN ESPAÑA MÁS DEL 80% DE LAS PERSONAS CON SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS ESTÁ SIN DIAGNOSTICAR

El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI), es un trastorno neurológico caracterizado por la necesidad de mover las piernas acompañado de sensaciones desagradables, molestas y a veces dolorosas en las extremidades inferiores.

Según estudios recientes, aporximadamente  el 65% de los pacientes con SPI ha consultado alguna vez los síntomas con su médico y únicamente el 9% recibe un diagn´sotico correcto.

El síndrome se suele confundir con otras afecciones como enfermedades reumáticas, vasculopatías perrféricas, estrés o depresión.

Aunque se desconoce la causa principal de este síndrome, existen indicios que apuntan a que su orige puede estar relacionado con anomalías en el sistema dopaminérgico del cerebro.

Palma de Mallorca, 11 de noviembre de 2004. Hasta un 5% de la población española padece el Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI), un trastorno neurológico del movimiento caracterizado por la necesidad irresistible de mover las piernas y por sensaciones molestas y desagradables en las extremidades inferiores. Estas sensaciones descritas por los pacientes como escalofríos, picores, hormigueo, o golpeteo se producen principalmente durante la noche o perido de reposo. Los pacientes con SPI no sólo sufren por los problemas derivados del síndrome, sino también padecen las consecuencias de un mal diagnóstico. En nuestro país más del 80% de las personas con este síndrome están sin diagnosticar.

Frente a lo que se cree, el  SPI es una enfermedad frecuente. Diversos estudios realizados muestran que el 5% de la población de entre 18 y  65 años padecen esta enfermedad. Esta cifra es aún más elevada en las personas mayores, situándose entre el 15 y el 20%. Pese a esto, la inmesa mayoría de las personas afectadas desconocen que padecen este síndrome, ya que se suele atribuir por error a problemas de circulación, enfermedades reumáticas, calambres musculares, nerviosismo o incluso al envejecimiento.

Ante la falta de información acerca de esta enfermedad en la sociedad y con el fin de aumentar el grado de conocimiento y sensibilización de la población, reconocidos especialistas se reúnen hoy jueves 11 de noviembre en Palma de Mallorca en el I Seminario sobre el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) para Medios de Comunicación, que bajo el nombre "Diagnóstico, tratamiento y seguimiento: una perspectiva integral del Síndrome de Piernas Inquietas (SPI)", tiene como objetivo actualziar y exponer diferentes aspectos relacionados con esta enfermedad.

El seminario cuenta con la presencia del Dr. Diego García-Borreguero de la Unidad Patología General  del Sueño de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, el Dr. Eduardo Estivill de la Unidad del Sueño de la Clínica Dexeus de Barcelona, la Dra. F. Cañellas, del servicio de psiquiatría del Hospital Son Dureta y de la Unidad del Sueño de la Clínica Palmaplanas de Palma de Mallorca y D. Arturo Avilés, Presidente de la Asocaciación de Pacientes con Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI).

"El SPI es una patología de reciente descripción porque antes no se conocía que sucedía con estas peronas que tenían esta sensación extraña  de inquietud. De hecho se llama SPI porque es una definición puramente descriptiva. Los dos síntomas esenciales para describir esta enfermedad son: una sensación en las piernas que ellos describen como inquietud y dos que esta inquietud mejora y se alivia cuando estas personas dan unos pasos", explica el Dr. Eduardo Estivill.

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FORMATION OF EUROPEAN ALLIANCE FOR RLS

 

Durante los días 13 y 14 de julio 2009, tuvo lugar en Bruselas la reunión de las distintas Asociaciones Europeas del Síndrome de Piernas Inquietas, como continuación de las celebradas en mayo del 2007 y febrero de 2008, con el objeto de llegar a acuerdos sobre  la Formación de una Alianza Europea de RLS. Se presentaron unos estatutos, se fijo como sede de la Alianza Bruselas y en el mes de noviembre en el Parlamento Europeo, será la presentación Oficial de la European RLS Alliance, con la participación de investigadores en SPI, Eurodiputados además de todas las Asociaciones. Aun quedan pendientes algunos puntos, que esperamos tener resueltos antes de esa fecha. Creemos que la formación de la Alianza será muy importante para avanzar en las investigaciones y otros aspectos sociales muy importantes.


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Se presenta el libro “Síndrome de Piernas inquietas. El demonio que me despierta cuando duermo”

- El libro “Síndrome de Piernas inquietas. El demonio que me despierta cuando duermo” constituye la primera publicación que se edita en España escrita por y para los pacientes de esta enfermedad

Madrid, 18 de junio de 2009.- El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) provoca la aparición de pinchazos, hormigueos o dolor en las extremidades inferiores que pueden derivar en una incapacidad del paciente. Con el objetivo de dar a conocer esta enfermedad y dentro de un ciclo de encuentros regionales, la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) ha celebrado recientemente una reunión en Madrid, que ha tenido lugar en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid y que ha servido de marco para la presentación del libro “Síndrome de Piernas Inquietas. El demonio que me despierta cuando duermo”, una publicación escrita a modo de conversación entre amigos que busca reflejar las dificultades previas al diagnóstico del SPI.

El acto contó con la participación del Dr. Diego García-Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño de Madrid y con una dilatada experiencia en el diagnóstico y el tratamiento del Síndrome de Piernas Inquietas. Además, en el encuentro también ha estado presente la escritora Almudena Solana, autora del libro “La importancia de los peces fluorescentes”, inspirado en la vida de un paciente con insomnio y basado en la investigación que la autora realizó en una Unidad de Tratamiento de Trastornos del Sueño.

El libro “Síndrome de Piernas inquietas. El demonio que me despierta cuando duermo”, la primera publicación que se edita en España escrita por y para los pacientes de SPI, que pretende hacer entender una enfermedad todavía ignorada y que, sin embargo, repercute y dificulta el desarrollo de la vida diaria de los pacientes. La publicación ha sido realizada con el objetivo de ayudar a “entender una enfermedad que ha sido y sigue siendo una gran desconocida, a pesar de que podría padecerla el 10% de la población”, comenta Rafael Hernampérez, co-autor del libro, puntualiza “sus síntomas suelen confundirse con los de otras enfermedades, por lo que los diagnósticos suelen ser erráticos y traer de cabeza tanto a médicos como a pacientes. (...) La información es el primer paso para entender y combatir su fatal legado”.

Por su parte, Esperanza López, presidenta de AESPI y co-autora del libro reconoce que “me sentiría muy satisfecha si este libro ayuda a alguien a reconocer la enfermedad, pues sé por experiencia que no es fácil que el médico nos entienda, ni que el enfermo pueda explicarlo bien. Espero que los comentarios que se adjuntan en el libro esclarezcan en lo posible los síntomas y abran una luz en la mente del paciente”. “Síndrome de Piernas Inquietas. El demonio que me despierta cuando duermo” está escrito a modo de conversación entre varios amigos, todos ellos pacientes de SPI, que cuentan sus experiencias particulares con la enfermedad antes de que fueran diagnosticados y comenzaran a recibir tratamiento. A lo largo de sus páginas, diez pacientes con SPI relatan el largo y dificultoso camino desde que los primeros síntomas comenzaron a manifestarse hasta que lograron ser diagnosticados de una enfermedad que apenas conocían. En este sentido, y en palabras del Dr. García-Borreguero, autor de uno de los artículos del libro, “lo que se pretende es mostrar la pluralidad de experiencias que hay y en qué medida esta enfermedad puede llegar a ser discapacitante”, además de informar de las múltiples posibilidades a todas aquellas personas que pudieran estar padeciendo esta enfermedad así como a los profesionales médicos de atención primaria.

En paralelo, la intervención del Dr. García-Borreguero ha servido para dar a conocer a los asistentes las características más significativas del Síndrome de Piernas Inquietas y ahondar en los últimos avances en el tratamiento de la patología, en concreto, sobre la aplicación del parche de rotigotina para SPI que permite que el paciente mantenga los niveles adecuados en sangre durante las 24 horas de tratamiento, lo que asegura un control continuado del proceso de la enfermedad. Tras su intervención, el especialista respondió a un gran número de preguntas formuladas por los asistentes.

El Sindrome de Piernas Inquietas (SPI) es una patología crónica que según la información facilitada por el Instituto de Salud Carlos III, actualmente no esta considerado como una enfermedad “rara”, ya que su prevalencia es superior al 5 por 10.000 habitantes, cuya definición en el ámbito de la Union Europea exige que para que una enfermedad sea considerada “rara” debe tener una prevalencia menor de 5 casos por cada 10.000 habitantes. El SPI consiste en la aparición de molestias como pinchazos, hormigueos, inquietud o dolor en las extremidades inferiores que provocan la necesidad urgente de movimiento para aliviar las crisis. Estas molestias suelen aparecer a última hora de la tarde o a lo largo de la noche, lo que ocasiona en el paciente gran inquietud e incluso insomnio. A medida que aumenta la frecuencia de síntomas se considera que el SPI es leve, moderado o grave, lo que puede desembocar en situaciones de incapacidad temporal o permanente del paciente.

Los pacientes con SPI son propensos a desarrollar algunas enfermedades, tales como la depresión, la ansiedad, alteraciones cardiacas, hipertensión arterial e insuficiencia renal. Por esta razón, es importante realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento correcto que prevenga la aparición o el agravamiento de esta enfermedad.

Para más información:

sluque@inforpress.es/ oloureiro@inforpress.es

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Una nueva aproximación terapéutica en el Síndrome de Piernas Inquietas.

 

Fuente: Diario Farmacéutico, 09-06-2009

Con el objetivo de dar a conocer los resultados de diversos estudios que determinan los beneficios de Rotigotina (Neupro) en el tratamiento de Síndrome de Piernas Inquietas (SPI), UCB Pharma ha organizado el Simposio "Una nueva aproximación terapéutica en el Síndrome de Piernas Inquietas", en el marco de la XVIII Reunión Anual de la Sociedad Española del Sueño celebrada en La Coruña.
Dirigido por Jesús Paniagua, neurofisiólogo del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, el simposio sirvió para dar a conocer a los profesionales médicos la farmacocinética de Rotigotina, los resultados de los estudios comparativos con otros medicamentos, su aplicabilidad en el tratamiento del SPI y su perfil de seguridad. Entre los ponentes del encuentro destacan Óscar Larrosa y Renata Egatz, del Instituto de Investigaciones del Sueño, importantes expertos en esta patología.
Aunque la comercialización de Rotigotina para el tratamiento del SPI está prevista para el segundo semestre de este año, los expertos coincidieron en destacar sus importantes beneficios para el paciente. Según Paniagua, "Rotigotina a través de parches transdérmicos permitiría la eliminación del uso de medicamentos por vía oral en una enfermedad en la que muchos pacientes presentan problemas digestivos". Entre las conclusiones que se extrajeron a lo largo del simposio, Óscar Larrosa señaló que, según los estudios llevados a cabo, no existe riesgo de acumulación del fármaco "debido a que el tiempo medio de eliminación del principio activo es de cinco a siete horas".
Por su parte, Renata Egatz resaltó que "la eficacia de Rotigotina ha sido demostrada en pacientes con SPI idiopáticos con cuadro clínico moderado o severo". También, concluyó la doctora, "se ha constatado un control de los síntomas a largo plazo mediante estímulos de extensión", lo que determina que el efecto de Rotigotina se mantiene activo en el paciente durante un largo periodo de tiempo.


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Las investigaciones para el síndrome de piernas inquietas se centran en los fármacos con efecto en los neurotransmisores

La neuróloga Ana Belén Caminero y la presidenta de la asociación nacional de la enfermedad celebran un encuentro con pacientes en Ávila

MEG/DICYT:  Entre el 5 y el 15% de la población está afectada por el síndrome de las piernas inquietas, una enfermedad “poco conocida pero muy común” que se caracteriza por una intranquilidad motora o una necesidad imperiosa de mover las extremidades, generalmente las piernas pero también los brazos e incluso la cabeza y el tronco. La neuróloga Ana Belén Caminero y la presidenta de la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas, Esperanza López, celebraron en Ávila un encuentro con numerosos pacientes en que alertaron sobre una circunstancia: el 80% de los casos aún están sin diagnosticar, bien porque el síndrome sea leve, porque los médicos no son capaces de reconocerlo o porque se hacen diagnósticos alternativos al real.

Además, si entre el 5 y el 15% de la población sufre el síndrome, entre el 2'5 y el 3% se estima que lo sufren de forma severa y, por ello, requieren de tratamientos y de una atención médica continuada. Esa urgencia por mover las extremidades se “ve acompañada de sensaciones molestas difíciles de describir por el paciente”, explica la neuróloga, que también detalla que al principio de la enfermedad, más común entre las mujeres que entre los varones, “se manifiesta a la caída de la tarde y por la noche, cuando la persona intenta relajarse y conciliar el sueño”. 

El síndrome, que aparece principalmente entre los 40 y los 60 años por su naturaleza crónica, aunque también se manifiesta en la infancia y la juventud, “interrumpe mucho el sueño”, de ahí que acarree consecuencias derivadas del insomnio, como la somnolencia diurna, depresión, ansiedad, dolor crónico, dificultades de atención y concentración y, en definitiva, “una merma en la calidad de vida, especialmente en los severamente afectados”, añadió la doctora.

Las investigaciones se centran, hoy en día, en dos campos, el del tratamiento y el de la determinación de las causas. En cuanto al primero, “desde hace años se han visto que un grupo de fármacos, los de efecto dopaminérgico, tienen eficacia en el síndrome”, así que “cada nuevo agente dopaminérgico que sufre termina ensayándose para aliviar” los casos más severos, apuntó Caminero. Con todo, “últimamente se ha visto que hay otros neurotransmisores implicados y que no solo la dopamina les va bien a los pacientes”, así que “se están investigando los fármacos que tienen acción a nivel de otros neutransmisores, como los de Gaba y Opioides”, subrayó.

Respecto a las causas “se está investigando mucho”, explicó la neuróloga. “Los estudios realizados hasta hoy no han determinado que haya una degeneración de ningún sistema neuronal a nivel cerebral, aunque sí un déficit funcional, que es lo que podemos paliar con los tratamientos”. Con todo, Ana Belén Caminero aclaró que no “existe curación, excepto en algunos casos en los que el síndrome se debe a causas claramente reconocidas” y secundarias.

(Agencia de Noticias para la divulgación de la Ciencia y Tecnología del Instituto ECYT de la Universidad de Salamanca).

Ávila, Martes, 01 de diciembre de 2009

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ACTUALIDAD

Menos del 1% de los pacientes con SPI recibe un tratamiento adecuado

EL INSOMNIO, PRINCIPAL CONSECUENCIA DEL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS (SPI)

  • Aproximadamente, el 80% de las personas con SPI experimentan movimientos periódicos en las piernas incluso mientras duermen.
  • La privación crónica del sueño puede afectar de modo negativo a la capacidad de concentración y de trabajo, así como a la capacidad para conducir, tomar parte en actividades sociales o de disfrutar del tiempo libre.
  • Actualmente existen tratamientos con fármacos dopaminérgicos que permiten controlar el trastorno y aumentar los periodos y la calidad del sueño y con ello, mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • Actualmente existen diversos fármacos que han sido investigados y que han mostrado ser eficaces para el tratamiento del SPI. La característica fundamental de estas sustancias es que actúan sobre el sistema dopaminérgico. En España ya existen dos fármacos aprobados por las autoridades sanitarias para el tratamiento de esta enfermedad, estos dos fármacos son Mirapexín y Adartrel.
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Más de 4 millones de personas padecen el síndrome de las piernas inquietas en España, según experto.

 

MADRID, febrero 2010 (EUROPA PRESS)
En España hay más de cuatro millones de personas que padecen el síndrome de las piernas inquietas, un trastorno de tipo neurológico caracterizado por una sensación "extraña y desagradable" en las extremidades inferiores cuando están sentados o tumbados, según destacó el profesor Eduard Estivill, director de la Clínica del Sueño del Instituto Universitario Dexeus de Barcelona.

"No es dolor, ni calambres, ni tampoco mala circulación", asegura este experto, asegurando que cuando estos pacientes no están en movimiento "sienten la necesidad imperiosa de mover las piernas continuamente", para lo que el único remedio es "levantarse y andar un poco para soliviantar esta inquietud".

Aunque este trastorno tiene diferentes grados de gravedad, estos problemas se suelen dar más a menudo durante la noche, lo que afecta a las horas de sueño y a la calidad del mismo. De hecho, explicó Estivill, cuando consiguen dormirse suele ser ya demasiado tarde, entre las tres y cuatro de la madrugada, por lo que el sueño es "superficial y entrecortado".

Esto conlleva que los pacientes que padecen el síndrome de piernas inquietas presenten un deterioro físico y psicológico progresivo, siendo más propensos a una bajada de defensas, enfermedades cardiovasculares, digestivas e inmunitarias. Del mismo modo, tienen un 40 por ciento más de riesgo de depresión, presentan irritabilidad e incluso pérdida de memoria.

A su vez, todo ello afecta también a su rendimiento laboral y a sus relaciones sociales y sexuales, ya que presentan un descenso importante de la líbido, según Estivill.

Las investigaciones realizadas hasta el momento reflejan una mayor incidencia en mujeres (60 por ciento del total de casos) y, aunque el diagnóstico se produce en edad adulta, hay estudios que apuntan a que el síndrome puede darse también en niños, en "aquellos que se quejan de molestias en las piernas y se pensaba que eran dolores de crecimiento", advirtió.

Aunque todavía se desconoce el origen exacto de esta dolencia, las investigaciones realizadas han determinado la presencia de un componente genético que altera la transmisión del hierro que llega al cerebro. De hecho, Estivill explicó que este síndrome era frecuente en mujeres embarazadas cuando no se controlaban las anemias que sufren muchas de ellas en los primeros meses de embarazo y, es más, hay casos que experimentan mejora con suplementos de hierro.

En la mayoría de casos, el tratamiento recomendado son unos fármacos orales, ropinirol o pramipexol, que consiguen eliminar esta sensación "aunque no curarla", resultando efectivos en el 70 por ciento de los casos y sin efectos adversos señalados. "El problema es que requieren un cumplimiento exhaustivo porque si dejan de tomar el fármaco vuelven a recaer", concluyó Estivill.

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Padecer de Síndrome de Piernas Inquietas aumenta la probabilidad de sufrir de disfunción eréctil (04-03-2010)

Un estudio realizado recientemente en la Universidad de Harvard (Boston, EEUU) ha evaluado la frecuencia de disfunción eréctil en una muestra de 23119 hombres que rellenaron un cuestionario de salud. Para ver la noticia completa http://www.iis.es


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